Rusia. El presidente de Rusia, Vladimir Putin, aseguró que el misil balístico intercontinental Sarmat, conocido en la OTAN como “Satanás II”, estará listo para entrar en “servicio de combate” antes de finalizar el año, tras superar una nueva prueba considerada exitosa por las autoridades rusas.
El sistema Sarmat es presentado por Moscú como una de las armas estratégicas más poderosas de su arsenal nuclear. Según estimaciones de organismos especializados occidentales, el misil tendría un alcance superior a los 10.000 kilómetros y capacidad para transportar múltiples ojivas nucleares dirigidas a distintos objetivos de manera simultánea. Putin, sin embargo, afirmó que el alcance real sería mucho mayor y podría superar los 35.000 kilómetros.
El anuncio llega en un contexto de crecientes tensiones entre Rusia y países occidentales debido a la guerra en Ucrania y al fortalecimiento militar de la OTAN en Europa del Este. Analistas internacionales consideran que la activación del Sarmat busca enviar un mensaje de disuasión estratégica a Estados Unidos y sus aliados, en momentos en que el Kremlin insiste en reforzar su capacidad nuclear frente a lo que califica como amenazas externas.
Bautizado por medios occidentales como “Satanás II” por su enorme capacidad destructiva, el misil ha sido uno de los proyectos militares más ambiciosos impulsados por Rusia en la última década. Expertos en defensa sostienen que su eventual despliegue podría intensificar la carrera armamentista global y aumentar las preocupaciones sobre la estabilidad nuclear internacional en medio del deterioro de las relaciones entre Moscú y Occidente.
